domingo, 5 de septiembre de 2010

«Policultivos acuipónicos» (2da parte)»


Acuiponía: Elementos y consideraciones clave.

Un proyecto de acuiponía exitoso requiere habilidades, gestión y capacitación especializadas. Los siguientes son elementos y consideraciones clave para evaluar su implementación:

Hidroponía: La hidroponía es la producción de plantas en un medio sin suelo, en la cual todos los nutrientes suministrados al cultivo son disueltos en agua. Los sistemas hidropónicos líquidos emplean las técnicas de película de nutrientes (NFT, por sus siglas en inglés), balsas y cultivo en agua sin circulación. Los sistemas hidropónicos con sustrato sólido emplean medios inertes, orgánicos y mixtos contenidos en bolsas, canales, zanjas, tuberías o barbacoas. Los medios sólidos utilizados en estos sistemas incluyen perlita, vermiculita, grava, arena, arcilla expandida, turba y aserrín.

Normalmente, una plantación hidropónica es fertirrigada (fertilizantes químicos solubles, inyectados en el agua de riego) en ciclos periódicos para mantener las raíces húmedas y proveer un flujo constante de nutrientes. Estos nutrientes hidropónicos usualmente son derivados de fertilizantes comerciales sintéticos, tales como nitrato de calcio y otros, que son altamente solubles en agua. Sin embargo, la hidroponía orgánica (basada en abonos orgánicos solubles, tales como hidrolizado de pescado) es una práctica creciente. Las fórmulas de soluciones nutritivas hidropónicas están basadas en recetas químicas que suministran concentraciones precisas de elementos minerales. 

Las principales causas del éxito de los cultivos hidropónicos es la disponibilidad controlada de nutrientes y agua.

Nutrientes en el efluente de acuicultura: Las productoras y los productores de hidropónicos normalmente suministran cantidades precisas de elementos minerales a sus cultivos, pero en un cultivo acuipónico, los nutrientes son suministrados en el efluente (agua de desecho) del acuicultivo. Dicho efluente contiene niveles suficientes de amoniaco, nitratos, nitritos, fósforo, potasio y otros nutrientes secundarios y micronutrientes para las plantas hidropónicas. Naturalmente, algunas especies de plantas se adaptan mejor a este sistema que otras.

Plantas adecuadas para la acuiponía: La variedad de especies de plantas que se adaptan a los cultivos acuipónicos depende de la densidad del cultivo acuícola y la subsecuente concentración del efluente. La lechuga, y varias hierbas y hortalizas (por ejemplo, espinaca, cebollín, cilantro, albahaca y berro) tienen requerimientos nutricionales de bajos a medios y se adaptan bien a los sistemas acuipónicos. Las plantas que producen frutos (tales como tomate, pimentón, pepino, auyama, melón, etc.) demandan más nutrientes y crecen mejor en un sistema acuipónico maduro y de alta intensidad.

Peces: Muchas especies de peces se adaptan a los sistemas intensivos de producción acuícola con recirculación, incluyendo tilapia y cachama. Ambas toleran fluctuaciones en las condiciones del agua tales como pH, temperatura, nivel de oxígeno y sólidos disueltos, y producen carne blanca aceptada por la población en general. En otras latitudes también se han implementado sistemas acuipónicos con truchas, carpas y otros.

Características del agua: Los peces cultivados en tanques con recirculación de agua requieren buenas condiciones de la misma, y es indispensable realizar pruebas de calidad. Los parámetros críticos incluyen oxígeno disuelto, dióxido de carbono, amoniaco, nitratos, nitritos, pH, y cloruros, entre otros. La densidad de población de los peces, su tasa de crecimiento y alimentación, el volumen total del tanque y el ambiente pueden provocar cambios rápidos en la calidad del agua. Esto es atenuado en los sistemas integrados.

Biofiltración y sólidos suspendidos: El efluente de acuicultura contiene nutrientes, sólidos disueltos y subproductos de desecho. Algunos sistemas acuipónicos incluyen filtros para recoger los sólidos suspendidos en el efluente de los peces, y para facilitar la conversión del amoniaco y otros productos de desecho en formas más asimilables por las plantas, antes de ser llevados a las barbacoas hidropónicas. Otros sistemas llevan el efluente de los peces directamente a barbacoas hidropónicas con sustrato de grava. La grava funciona como un «bio-reactor de cama fluidizada» que remueve los sólidos disueltos y conforma el hábitat para las bacterias nitrificantes que convierten los nutrientes.

Proporción de los componentes: Es necesario equilibrar el volumen del agua en los tanques de peces con el área o el volumen del cultivo hidropónico. Los primeros sistemas acuipónicos estaban basados en una proporción 1:1 entre el volumen del agua de los peces y la del cultivo hidropónico, pero 1:2 es común hoy en día y proporciones hasta 1:4 son usadas. La variación depende del tipo de sistema hidropónico, especie de pez, densidad del cultivo, tasa de alimentación, especies de plantas, etc.

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